A ti, que llegaste a nuestras vidas para ponerlas patas arriba. Sí, a ti, que ahora no entiendes más que de mimos y de juegos, y de biberones y chupetes. Hoy, que es tu segundo cumpleaños, vengo a hablarte a ti.

Reconozco que cuando me enteré que estaba embarazada lloré un poco. No sabía muy bien lo que me venía encima, y aunque lo deseaba con todas mis fuerzas, me daba un poco de pánico convertirme en mamá de dos, hacer de B una hermana mayor, y pasar a gestionar una familia de cuatro. Tenía miedo, pero sonreía. Sabía que te quería, pero dudaba. Sí, cariño, a veces las mamás dudamos con el segundo embarazo. Tenemos pánico a no saber multiplicar nuestro amor y nos da miedo salir de nuestra zona de confort que dicen ahora las modernas. Pero aún así, estaba convencida que iba a ser una aventura fascinante, y no me equivocaba. Estos dos años a tu lado han sido de todo, menos aburridos.

Han sido estresantes, agotadores y en ocasiones complicados. Pero ahora te miro, miro hacia atrás, y veo que todo lo que nos ha preocupado hasta ahora, tiene el tamaño de un Lacasito, así que solo me quedo con todo lo bueno que has traído a nuestras vidas.

Me quedo tu sonrisa y tu don para hacer reír a quien sea. Parece que intuyas cuando tenemos mal día, que ya acudes tú a arreglarlo con tus payasadas de bebé.

Me quedo con la complicidad que tienes con tu hermana y con la necesidad que tenéis la una de la otra. Me encanta cómo os cuidáis, cómo jugáis y, en menor medida, cómo peleáis. Ya no os imagino a la una sin la otra.

Me quedo con tu carácter y tu facilidad para ponerte seria como si estuvieses indignada con el mundo. En el fondo, me recuerdas mucho a mí, y eso me enternece muchísimo.

Me quedo con tus ojos azules que hablan por sí solos. Ay! Con lo poco que me gustan a mí las rubias con los ojos azules y resulta que estoy enamorada de una!

Me quedo con todo lo que nos has enseñado, a los tres. Eres la pieza que faltaba en nuestras vidas, y solo tú podías completarnos.

Así que hoy solo puedo darte las gracias por tanto y tanto.

Feliz cumpleaños, mi niña.