Siguiendo nuestra andadura en el mundo de la decoración de la casa, uno de los días del puente terminamos de hacer el cabezal de nuestra cama que habíamos empezado días atrás. Bueno, Uri lo hizo, B colaboró pasándole las herramientas y yo miré e hice fotos (típica estampa). Aún no lo tenemos terminado, porque le faltan los detalles finales, pero como soy la persona más impaciente que hay sobre la faz de la Tierra, hoy toca post para enseñároslo.

Hacía ya mucho tiempo que teníamos la idea (Pinterest nos había ayudado una vez más) y el material, pero un día por una cosa y otro por otra, el cabezal sin hacer. Veréis que no tiene ningún secreto y es muy fácil.

El material que utilizamos fue:

  • 5 tablones de madera (el número de tablones puede variar según vuestro gusto)
  • Aceite para madera
  • 8 pletinas y tirafondos
  • Tornillos y tacos para clavarlo a la pared
  • Taladro y destornillador

Pues os muestro paso a paso el proceso. (Carpinteros de profesión, absterneros de comentar, que aquí es todo muy de andar por casa mientras el resultado sea bonito).

1) Juntar los tablones al gusto del consumidor. Nosotros los pusimos de tal manera que las marcas más chulas de la madera quedasen por el lado visible del cabezal.

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2) Barnizar la madera con el aceite. El nuestro era incoloro, pero siempre sube un poco el tono de la madera.

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3) Unir los tablones entre ellos con pletinas y tirafondos.

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4) Dejar secar el cabezal unos cuantos días al aire libre. Aunque esté seco, huele un poco así q como más días esté secándose, mejor.

5) Colgar el cabezal en la pared. Os advierto, o sois dos personas ‘fuertotas’ y con maña u os va a costar la vida. No os busquéis nunca un ayudante como yo, que ve los tablones rectos cuando no lo están y no sabe ni como se coge un taladro. Si superáis todo esto… Voilà!

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A nosotros nos encanta el resultado. Como ya os he dicho, queda el toque final, que junto con la que espero que sea mi mesita de noche, daran por finiquitada la operación decoración de nuestra habitación.

Ya veis, con cuatro materiales y un poco de tiempo, hemos logrado tener un cabezal como el que queríamos.

¡Espero que os haya gustado!