Hoy vengo a desahogarme, tal cual. A contaros que justo mañana entro en la semana 39 de mi embarazo y parece que hace un siglo, por no decir dos, que en el predictor salió eso de ‘embarazada 1-2’. Porque que no os engañen, no dura lo mismo un embarazo que otro. El tiempo, una vez más, ha vuelto a engañarme. Estas últimas semanas se están haciendo muy largas, todo lo largo que no se me hizo el primero.

Al principio de esta aventura creí que iba a ser un pimpam, por eso de que teniendo a otra hija estaría más ocupada y no tendría tanto tiempo de pensar en el embarazo. Mentira. He estado más ocupada y no he tenido tiempo de pensar, pero se me ha hecho eterno. Ya lo dicen, que no hay dos ‘9 meses’ iguales, pero ¿tan distintos? Noooooo.

Para que os hagáis una idea, os hago una comparativa entre lo que fue mi primer embarazo  y lo que ha sido el segundo. Sé que todos los hijos se quieren por igual, estoy segura, no lo pongo en duda, pero lo que son las 40 semanas antes de ver su cara, no se viven igual, eso tenedlo claro desde ya.

Comparativa_bona

Si sois de las que habéis sido madres por segunda o tercera vez, decidme, por favor, que algo de esto también os ha pasado. Lo necesito.

Y nada, a por mi última (espero) semana de embarazo, ¡que no ha sido nada!